Top 4 Consejos de asignación de activos para inversores internacionales



Top 4 Consejos de asignación de activos para inversores internacionales

La mayoría de los profesionales financieros estarían de acuerdo en que la asignación de activos es una de las decisiones más importantes que enfrentan los inversores individuales. De hecho, elegir la combinación correcta de clases de activos puede ser mucho más impactante que elegir los activos correctos. La asignación de activos se vuelve aún más compleja cuando se invierte más allá de los Estados Unidos, ya que existen diferencias significativas entre países y regiones de todo el mundo.

En este artículo, analizaremos cuatro sugerencias de asignación de activos para inversores internacionales a fin de ayudarlos a mejorar sus rendimientos globales ajustados al riesgo.

# 1. Acciones vs. Bonos

La asignación convencional de activos se enfoca en optimizar la combinación de acciones, bonos y efectivo de una cartera. Se alienta a los inversores más jóvenes a comprar acciones, ya que tienden a producir mayores rendimientos a largo plazo, mientras que a los inversores mayores se les dice que mantengan sus bonos para obtener ingresos seguros y predecibles a lo largo del tiempo. Ciertos niveles de efectivo también se recomiendan en algunos casos para satisfacer cualquier necesidad a corto plazo o tener capital listo en caso de que surja una oportunidad.

Los inversores internacionales deben tomar una decisión similar en sus carteras, pero hay algunas distinciones importantes de los mercados financieros nacionales. Por ejemplo, los bonos internacionales pueden ser significativamente más riesgosos que los bonos del Tesoro de los Estados Unidos o los bonos corporativos de grado de inversión de los Estados Unidos, lo que significa que pueden no ser apropiados para los inversores que buscan una fuente segura de ingresos.

Muchos bonos de mercados emergentes ofrecen retornos similares a acciones con una estructura tipo bonos.

Los inversores deben considerar cuidadosamente su tolerancia al riesgo y buscar activos que cumplan con esos requisitos en lugar de generalizar las clases de activos.

# 2. Mind the Currency

La mayoría de los inversores nacionales no piensan demasiado en las monedas, ya que la mayoría de las empresas estadounidenses convierten sus ganancias en el extranjero a dólares estadounidenses antes de declarar los ingresos.

Por supuesto, esto significa que estos inversores corren el riesgo de perder dinero cuando el dólar estadounidense pierde valor en relación con otras monedas. La mayoría de los inversores de EE. UU. Se sienten cómodos asumiendo este riesgo porque calculan los retornos en dólares estadounidenses, lo que significa que las ganancias y las pérdidas tienden a pasar desapercibidas.

Los inversores internacionales deben gestionar cuidadosamente su exposición cambiaria en función de su tolerancia al riesgo y sus objetivos de diversificación. Por un lado, los inversores pueden optar por cubrir la exposición a monedas extranjeras con fondos cotizados (ETF) con cobertura de divisas para mantener resultados consistentes. Por otro lado, los inversores pueden buscar activamente exposición a divisas para mejorar la diversificación general de una cartera.

Los inversores deben decidir qué diversificación desean incorporar en sus carteras, así como los riesgos potenciales con monedas extranjeras inestables.

# 3. Diversifique la geografía

La mayoría de los inversores nacionales no se preocupan demasiado por la ubicación, ya que las compañías S & P 500 tienden a estar bien diversificadas en los EE. UU. E incluso más allá. El porcentaje de ventas de S & P 500 de fuentes internacionales en realidad aumentó de 24. 6% a 35% entre 2000 y 2010, lo que significa que los inversores de los Estados Unidos ya están diversificados en cierta medida.

También existe poca preocupación de que estas empresas estén excesivamente expuestas a mercados de riesgo debido a su gran tamaño.

Los inversores internacionales deben decidir en qué parte del mundo van a asignar capital para maximizar los rendimientos ajustados al riesgo. Por ejemplo, es posible que los inversionistas deseen asignar un cierto porcentaje de activos a mercados desarrollados, mercados emergentes y mercados de frontera, dependiendo de su rendimiento objetivo y del nivel de riesgo que asumen. La clase de activos y las capitalizaciones de mercado pueden ser similares, pero los perfiles de riesgo de estos mercados son muy diferentes.

Muchos asesores financieros recomiendan limitar la exposición de los mercados emergentes al 10-15% de una cartera, ya que implican un alto nivel de riesgo.

# 4. Seguimiento de la exposición de la industria

La mayoría de los inversores nacionales pueden lograr una amplia exposición de la industria a través de una inversión en el S & P 500 o en índices grandes similares.

Después de todo, la economía de EE. UU. Es una de las economías más grandes y diversificadas del mundo con un mercado de acciones muy estable.

Los inversores internacionales deben tener cuidado de evitar invertir en países o regiones que tienen industrias concentradas. Por ejemplo, Oriente Medio tiene una concentración de empresas relacionadas con la energía y Sudamérica tiende a tener economías de recursos pesados. Los inversores con sobrepeso en estas áreas pueden experimentar descensos significativos si los sectores de energía o materias primas experimentan una desaceleración, a pesar de que están diversificados entre países.

Los inversores deben analizar de cerca lo que impulsa a un país o a la economía regional antes de invertir en los activos y asegurarse de que los riesgos estén debidamente diversificados.

The Bottom Line

La asignación de activos es uno de los conceptos más importantes que los inversionistas internacionales deben entender al construir sus portafolios. Mientras que los inversionistas nacionales pueden encontrarse con un ETF de índice S & P 500 y algunos bonos, los inversores internacionales deben lidiar con activos más complicados, riesgos cambiarios, diversificación geográfica y exposiciones de la industria. Mantener estos consejos de asignación de activos en mente puede ayudar a mejorar los rendimientos ajustados al riesgo y evitar desaceleraciones inesperadas.